La integración de generación fotovoltaica, almacenamiento energético y movilidad eléctrica permite optimizar el consumo de energía y aprovechar al máximo los recursos renovables.

Nuestra sede principal de Fustiñana (Navarra) se ha convertido en un ejemplo práctico de cómo la integración de diferentes tecnologías puede contribuir a mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia un modelo de consumo más sostenible.
La instalación combina generación solar, almacenamiento energético, gestión de excedentes e infraestructura de recarga para vehículos eléctricos, creando un sistema diseñado para aprovechar al máximo la energía generada y adaptar su utilización a las necesidades de la actividad diaria.
Generación de energía solar
La sede cuenta con una instalación fotovoltaica de 107 kWp, equipada con inversores de última tecnología que permiten transformar la energía generada por los paneles solares en electricidad para el funcionamiento de las instalaciones.
De esta forma, una parte importante de las necesidades energéticas de la sede puede cubrirse mediante energía renovable generada en el propio emplazamiento, reduciendo la dependencia de la red eléctrica.
Almacenamiento para aprovechar la energía generada
La instalación incorpora también un sistema de almacenamiento mediante baterías de 100 kW, que permite aprovechar la energía solar que no se consume directamente en el momento de su generación.
Cuando la producción fotovoltaica supera el consumo, la energía disponible puede almacenarse para utilizarse posteriormente. Una vez alcanzada la capacidad de almacenamiento, los excedentes pueden inyectarse a la red eléctrica, permitiendo obtener un retorno económico mediante su venta.
Este sistema aporta además una mayor flexibilidad en la gestión de la energía y contribuye a optimizar el consumo y la potencia contratada.
Infraestructura para la movilidad eléctrica
La apuesta por la eficiencia energética se extiende también a la movilidad eléctrica. La sede dispone de una infraestructura de recarga compuesta por cinco cargadores AC de 22 kW y un cargador DC ultrarrápido de 180 kW.
Esta infraestructura permite cubrir diferentes necesidades de recarga, desde cargas convencionales hasta recargas de alta potencia, facilitando la incorporación progresiva del vehículo eléctrico a la actividad diaria.
Un entorno integrado con la naturaleza
El compromiso con la sostenibilidad también forma parte del propio entorno de la sede. El edificio se encuentra rodeado por un olivar con ejemplares centenarios, un espacio natural que forma parte del paisaje de Fustiñana y que representa una conexión directa entre la actividad desarrollada y el entorno que la rodea.
La combinación de generación renovable, almacenamiento, movilidad eléctrica y eficiencia energética convierte nuestra sede en un espacio donde las diferentes soluciones energéticas pueden integrarse y trabajar de manera conjunta.
Más allá de las cifras, el objetivo es demostrar que la transición energética puede aplicarse de forma práctica al día a día de una empresa, aprovechando la tecnología disponible para generar, almacenar y utilizar la energía de una manera más eficiente y responsable.
Un modelo que seguimos desarrollando y que refleja nuestra apuesta por avanzar hacia un futuro energético más sostenible.



